martes, 24 de junio de 2008

Mercado de la boquería.


Desde 1217 se tiene constancia que en la puerta del Pla de la Boqueria de la muralla de Barcelona se formaba este mercado ambulante. 
Pasado un tiempo se trasladó justo en medio de la rambla, esto fue consentido hasta que Las Ramblas fueron consideradas un paseo, y vieron que no daba buena imagen que estuviera allí.
Entre 1700 y 1900 el mercado no para de crecer y de moverse por toda la zona del centro, tanto por visitas reales a la ciudad, como por crecimiento del número de mercaderes…
Su diseño arabesco era de tan deslumbrante belleza, que ante su presencia a la gente se quedaba con "la boca abierta" de ahí el nombre de “boquería”.

Su construcción se inició el día de San José (19 de marzo) de 1840 donde antes se ubicaba el convento de Sant Josep (dos motivos que dan origen a su nombre oficial), bajo las órdenes del arquitecto Josep Mas i Vila. Sin embargo, en la misma área, se comerciaba ya de forma ambulante desde 1217.
La cubierta metálica y la estructura de hierro datan de 1914 y fueron ideadas por Miquel de Bergue.

El Mercat de la Boquería, o de Sant Josep, es el mercado entre los mercados. Se trata de un lugar emblemático de la ciudad y del mercado de referencia, sitio de color, vida y bullicio. Ofrece una variedad innumerable de productos en gran cantidad de paradas. Hay más de sesenta puestos de frutas, una cincuentena de pescados y otras ochenta de víveres diversos, como charcutería, frutos secos, especias, dietética, chocolatería, etc.

Con más fama que el Liceo, es sitio obligado entre los lugares de interés turístico, y nos encontramos entre sus visitantes a personas de todos los países, religiones y culturas. Junto con el Museo del Louvre y la Galleria delle Uffizi, La Boquería es uno de estos lugares que exige como mínimo un par de días para ser conquistado, aunque sea con los pocos sentidos que nos quedan. Con una diferencia a destacar: el arte y los productos presentados cambia con las cuatro estaciones.

4 comentarios:

Isoba dijo...

¡Qué chuches apetecibles dirían mis hijas, y yo!!!!!!

Buen trabajo sobre un lugar representativo de Barcelona, D
Davinia. Bien currado.

En Madrid también nos quedan mercados antiguos, como el Mercado de San Miguel, situado en la plaza del mismo nombre, junto a la Plaza Mayor.
De principios de siglo, conserva su estructura original de Hierro. El arquitecto Alonso Dubé y Diez se inspiró en otros mercados europeos realizados en hierro, como el de La Halle de París.
En 1999 fue remodelado, con fondos europeos y de los propios comerciantes, por la Comunidad de Madrid.

Otro mercado emblemático madrileño es el de La Paz, en pleno barrio de Salamanca. Adaptado a los nuevos tiempos, ha conservado su propia personalidad.

Muchos de los antiguos mercados madrileños, representativos de la arquitectura en hierro de fines de siglo XIX, han desaparecido víctimas de la piqueta y especulación urbanística, tales como el mercado de Olavide, el de la Cebada, de los Mostenses.

Besos

Isoba dijo...

http://www.elpais.com/recorte/20051025elpmad_3/SCO250/Ies/Interior_mercado_San_Miguel.jpg


http://images.google.es/imgres?imgurl=http://www.travelinginspain.com/madrid/Market.jpg&imgrefurl=http://www.travelinginspain.com/madrid/san_miguel_market.htm&h=221&w=398&sz=16&hl=es&start=131&sig2=NBvRB5IY_-QSUQna4-v38g&tbnid=RxY4f2O4dDBp4M:&tbnh=69&tbnw=124&ei=8ChhSPrJM5Ce0wTfhpWjDA&prev=/images%3Fq%3DMercado%2Bde%2BSan%2BMiguel%26start%3D120%26gbv%3D2%26ndsp%3D20%26hl%3Des%26sa%3DN

Davinia dijo...

Hay que darle varias vueltas a las ciudades, y aún así solo se alcanza a atisbar alguno de sus rincones...

Supongo Juan que las épocas más coloristas de la ciudad son la primavera y el verano, pero en las Ramblas es fiesta todo el año...

No se ni coomo ha salido así de bien La Boquería Isoba, creo que me han debido de echar una mano los duendes y hadas...

El Mercado de San Miguel me parece muy similar al de aquí, en lo que se refiere al interior y la presentación de los productos. El exterior me recuerda a esa obra majestuosa de armonía, poder y señorío que tienen todos los edificios del centro de Madrid...

Besos y abrazos con sabor a golosinas y chuches...

maría magdalena gabetta dijo...

Qué hermoso debe ser recorrer ese lugar!! los envidio realmente al poder hacerlo, soy una enamorada de los mercados, lamentablemente aquí en mi ciudad no hay y en mi país no son muy acostumbrados, los he visto en las provinias del norte con productos indígenas y en la ciudad de Córdoba cuando estudiaba, allí había mercados ambulantes pero nada comparable con tu boquería. Un abrazo. Magda